Turismo
Bariloche: miles de personas disfrutaron la barra de chocolate más larga del mundo

En pleno corazón de Bariloche, cuando la tarde comenzaba a despedirse y el cielo se teñía de tonos dorados, una multitud se agolpaba detrás de las vallas esperando ansiosa el inicio del evento más esperado de la 13° Fiesta Nacional del Chocolate: la creación y posterior reparto de la barra de chocolate más extensa del planeta.

Desde mucho antes del horario oficial, familias enteras, turistas y vecinos locales ocuparon su lugar sobre la tradicional calle Mitre, decididos a no perderse ni un segundo del espectáculo chocolatero. A lo largo de más de 220 metros, entre el Centro Cívico y la calle Villegas, los maestros del cacao desplegaron su arte frente a miles de personas.
Este año, una vez más, se superó la marca anterior: la barra que en 2023 había alcanzado los 218 metros, esta vez llegó a superar los 220. Desde su primera edición en 2012, cuando midió poco más de 100 metros y fue reconocida por el Libro Guinness, la barra fue creciendo edición tras edición, superándose a sí misma.

Minutos antes de que comenzara la elaboración, los pasteleros —muchos acompañados por sus hijos— se ubicaron en fila, listos para trabajar. Vestidos con delantales y gorros blancos, esperaban la llegada de los baldes cargados de chocolate templado, que debía mantenerse a unos 35 grados para evitar que se solidificara durante el traslado.
Mientras tanto, la espera se amenizaba con shows para los más chicos, payasos que recorrían el vallado y bomberos saludando a los niños, que extendían sus manos con entusiasmo.

Cuando se dio la señal, los chocolateros comenzaron a verter el líquido sobre la extensa mesa, esparciéndolo con precisión antes de decorarlo con cereales, coco, nueces, almendras y otras delicias. Todo debía hacerse con agilidad: el chocolate, una mezcla entre blanco y con leche, se enfría rápido.
Fernando Navarro, con más de dos décadas en el oficio, volvió a ser parte de esta hazaña. “Comencé en ventas y terminé siendo chocolatero. Es una alegría ver cómo se unen todas las chocolaterías por un mismo objetivo. Esta fiesta tiene algo único”, relató con orgullo.

En total, más de 1.600 kilos de chocolate fueron utilizados para esta barra monumental. Seis casas icónicas de Bariloche —Mamushka, Riche Patagonia, Framton, Rapa Nui, Tante Frida y El Turista— se encargaron de su preparación, enfrentando uno de los desafíos más grandes: trasladar el chocolate fluido desde sus respectivos locales hasta el lugar de armado.

“El clima nos acompañó: fresco, pero sin viento. Ideal para trabajar con chocolate”, explicó Sergio Tissera, de Riche Patagonia. “Cada chocolatero tenía asignado un tramo, con su ayudante, y todo estuvo perfectamente coordinado”, agregó.
Una vez enfriada, la barra fue cortada en porciones de unos 20 gramos, que rápidamente se distribuyeron entre los presentes. La alegría fue total. Una vez más, Bariloche celebró su tradición chocolatera con sabor a récord y con la calidez que solo esta ciudad patagónica sabe ofrecer.



